Nuestra Señora del Buen Suceso es invocada por quienes desean confiar a la Virgen María sus proyectos, exámenes, estudios, empeños y todas las pruebas de la vida en las que el éxito depende tanto del valor como de la gracia. Ella sostiene a los que dudan, ilumina a los que buscan su camino y vela por los que se esfuerzan por dar lo mejor de sí mismos.
La Virgen María es invocada por quienes desean confiarle sus proyectos, exámenes, estudios, empeños y todas las pruebas de la vida en las que el éxito depende tanto del valor como de la gracia.
Ô Très Sainte Vierge Marie, Notre-Dame de Bonne Réussite, je viens à toi avec confiance pour te confier tout ce que je entreprene. Tú que siempre has dicho sí a Dios con fe y humildad, enséñame a poner en tus manos mis esfuerzos, mis dolores, mis esperanzas y mis proyectos. Que nada se haga sin tu mirada maternal, y que todo se cumpla según la voluntad de tu Hijo.
Virgen bendita, tú que alientas los corazones cansados y apoyas a los que dudan de sí mismos, ven en mi ayuda en mis estudios, en mi trabajo y en mis decisiones. Dame claridad de espíritu, paz interior y perseverancia en mis esfuerzos. Ayúdame a mantener la confianza incluso cuando me amenace el desánimo, y a ver cada dificultad como una oportunidad para crecer.
O María, Nuestra Señora del Buen Suceso, vigila mis pasos e ilumina mi camino. Cuando los obstáculos parezcan demasiado grandes, dame la fuerza para seguir adelante. Cuando el miedo me abrume, recuérdame que tu amor vela por mí. Cuando tenga éxito, mantenme humilde y agradecido a Dios, fuente de todo bien.
Madre amantísima, intercede por mí ante tu Hijo Jesús. Que bendiga mis esfuerzos y me conceda la gracia del éxito justo, impregnado de amor y sabiduría. Que este éxito no sea sólo material o humano, sino sobre todo espiritual: que me acerque a Él y me haga mejor.
O dulce Virgen María, te confío todas mis intenciones, mis proyectos, mis exámenes, mis esperanzas y mis sueños. Pon tu mano sobre mí y sobre los que amo, para que tu protección nos acompañe siempre. Que yo, con el éxito de mis empresas, dé gloria a Dios y sea testigo de tu bondad maternal.
Nuestra Señora del Buen Suceso, guía mis pasos hacia la luz de Cristo y haz de mi vida una obra de amor, fe y confianza.
Amén.