En Navidad, muchas personas sienten la necesidad de reflexionar, de hacer silencio y de confiar a Dios lo que hay en su corazón. La Virgen María ocupa un lugar muy especial en este tiempo sagrado. Ella es quien acogió a Jesús en la noche de Navidad, con humildad, confianza y amor.
Dirigirse a María en Navidad es elegir una oración suave, sencilla y profundamente interior.
La Virgen María tiene un lugar muy especial en este tiempo sagrado.
Por qué rezar a la Virgen María en Navidad
La Navidad es el misterio de Dios que se acerca. María está en el corazón de este misterio. Ella engendró a Jesús, lo dio a luz, lo contempló en silencio. Rezar a María en Navidad es acercarse a esta actitud interior de acogida y abandono.
La tradición cristiana ve a María como una madre espiritual, atenta y compasiva. En Navidad, ella nos ayuda a presentar a Jesús nuestras alegrías, nuestras penas, nuestras esperanzas y nuestras fragilidades.
María no se guarda nada para sí. Ella siempre conduce hacia su Hijo.
Una oración sencilla para la Nochebuena
La oración dirigida a la Virgen María en Navidad no tiene por qué ser larga ni complicada. Puede ser un momento de corazón a corazón, inspirado por el catre y el silencio de la noche santa.
Esta oración puede rezarse a solas, en familia, delante de un catre o de una vela encendida. Es una forma de adentrarse en el verdadero sentido de la Navidad.
Oración a la Virgen María en Navidad
Virgen María,
tú que acogiste a Jesús con sencillez y fe,
ayúdanos a abrir el corazón en esta noche santa.
Préstanos silencio, confianza y amor humilde.
Confiesa nuestras vidas, nuestras alegrías y nuestras pruebas a tu Hijo Jesús.
Que la Navidad traiga paz a nuestros corazones,
y que nuestros corazones se conviertan en morada de Dios.
Amén.